facebook twitter youtube

馃摚 La crisis de la poblaci贸n inquilina en cifras, estrategias para abordar la problem谩tica.

/ En Argentina hoy hay aproximadamente 7.669.953 habitantes que alquilan y que necesitan soluciones concretas e inmediatas, para evitar el hostigamiento y el abuso rentista y financiero que acapara la mayor parte de sus ingresos. S贸lo en los 31 aglomerados urbanos son exactamente 4.796.650 las personas inquilinas.

Por Magali Zirulnikoff

(Observatorio del Derecho a la Ciudad / Comunidad Federal Inquilina y No Propietaria)

En Argentina hoy hay aproximadamente 7.669.953 habitantes que alquilan y que necesitan soluciones concretas e inmediatas, para evitar el hostigamiento y el abuso rentista y financiero que acapara la mayor parte de sus ingresos. S贸lo en los 31 aglomerados urbanos son exactamente 4.796.650 las personas inquilinas.

La falta de una adecuada regulaci贸n en el precio de los alquileres ha devenido en una total desproporci贸n respecto a los salarios es por esto que en la Ciudad de Buenos Aires un alquiler promedio de 3 ambientes representa el 58,53% del salario promedio de trabajadores estables (RIPTE) y el 145,44% del salario m铆nimo. En el Gran Buenos Aires el alquiler promedio de 3 ambientes representa el 53,97% del salario promedio de trabajadores estables y el 134,1% del salario m铆nimo. En el interior del pa铆s el alquiler de 3 ambientes representa el 43% del salario promedio de trabajadores estables y el 107% del salario m铆nimo.

En cuanto a las estad铆sticas realizadas por el INDEC, encontramos que los aspectos metodol贸gicos con que se realizan, conllevan a un enorme margen de error respecto de la problem谩tica inquilina, ya que promedian gastos m铆nimos de mantenimiento de vivienda que realizan propietarios, con gastos de vivienda de la poblaci贸n inquilina que representan m谩s del 60 % de los ingresos del hogar. Para poder identificar la situaci贸n econ贸mica de la poblaci贸n inquilina, es importante que se elabore una Canasta B谩sica Total Inquilina. Esta canasta debe diferenciar el porcentaje de ingresos que dedica la poblaci贸n que paga alquiler, y cu谩nto puede o no cubrir la Canasta B谩sica Alimentaria, luego de pagar para habitar ese mes.

El endeudamiento de los hogares inquilinos, sumado a la insuficiente oferta de cr茅ditos para acceder a la vivienda, tanto como, el alto 铆ndice de hogares con bajos ingresos y el aumento del desempleo, entre otros factores, contribuyen a elevar las barreras de acceso a la vivienda propia de hogares con ingresos medios y bajos. Esto trae como consecuencia, el aumento del 铆ndice de inquilinizaci贸n, que consiste en el aumento de la poblaci贸n que alquila la vivienda que habita, a la vez que disminuye, la poblaci贸n propietaria.

Es importante que la problem谩tica inquilina sea tenida en cuenta para que el Estado pueda elaborar diagn贸sticos sociales que permitan la generaci贸n de pol铆ticas p煤blicas tendientes a resolver la crisis habitacional que padece el 19,7 % de los hogares cuya tenencia de la vivienda es provisoria y est谩 sujeta a las arbitrariedades de la especulaci贸n rentista y financiera, que se apropia de gran parte de los salarios.

La magnitud de esta poblaci贸n y las condiciones exigidas por el sector rentista (los elevados precios de los alquileres y las cl谩usulas abusivas y contrarias a la legalidad que incorporan en los contratos de alquiler) hacen indispensable una atenci贸n especial.

En este contexto de crisis habitacional, consideramos que es urgente la suspensi贸n de desalojos y la regulaci贸n de los precios de alquileres. Principalmente en las grandes ciudades y aglomerados urbanos. Tambi茅n es urgente un programa de desendeudamiento para los hogares inquilinos

En este sentido se propone este 鈥Programa de desendeudamiento de la poblaci贸n inquilina鈥 como una prestaci贸n monetaria sin contraprestaciones de car谩cter excepcional destinada a compensar la p茅rdida o grave disminuci贸n de ingresos de personas afectadas por la situaci贸n de emergencia sanitaria declarada por el Decreto N掳 260/20, y dem谩s normas modificatorias y complementarias.

La prestaci贸n monetaria ser铆a otorgada a las personas que:

i. Demuestren ser locataria de alquiler formal o informal.

ii. Tengan deudas que comprometan m谩s del 30% de sus ingresos.

iii. Trabajen en relaci贸n de dependencia, se encuentren desocupadas, se desempe帽en en la econom铆a informal, sean monotributistas inscriptos en las categor铆as 鈥淎鈥 y 鈥淏鈥, monotributistas sociales y trabajadores y trabajadoras de casas particulares.

El acceso al Programa de desendeudamiento de la poblaci贸n inquilina podr谩 ser solicitado ante la ADMINISTRACI脫N NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL (ANSES) conforme el procedimiento que determine la reglamentaci贸n. Los datos consignados en la solicitud tendr谩n car谩cter de Declaraci贸n Jurada por parte del solicitante. La ADMINISTRACI脫N NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL (ANSES), en forma previa al otorgamiento de la prestaci贸n instituida realizar谩 evaluaciones socioecon贸micas y patrimoniales sobre la base de criterios objetivos que fije la reglamentaci贸n, con el fin de corroborar la situaci贸n de real necesidad del individuo y de su grupo familiar. Para esto es oportuno crear el Registro Obligatorio de Locaciones Habitacionales.

Para satisfacer las necesidades de vivienda, es necesario generar oportunidades de cr茅dito a tasa cero para la adquisici贸n de terrenos cuyo valor debe ser regulado en funci贸n de los sueldos y no en funci贸n de la rentabilidad financiera y rentista. Tambi茅n debe considerarse la posibilidad de cr茅dito para construcciones en seco, que se realizan en forma r谩pida, econ贸mica y ecol贸gica.

Hace pocas semanas el ministro de Desarrollo Territorial y H谩bitat dijo: 鈥淗emos trabajado mucho en conjunto y pudimos avanzar en un mecanismo para que ning煤n hipotecado UVA tenga que pagar por sobre el 35% de su salario y ahora cada banco tendr谩 que definir cu谩l va a ser el tipo de soluci贸n que le brindar谩 a cada caso鈥. Y agreg贸 鈥渆s muy heterog茅neo el universo de los hipotecados, hay muchos que no tienen ning煤n riesgo, pero para los que s铆 lo tienen, tanto desde el Banco Central como desde el Ministerio de Desarrollo Territorial y H谩bitat buscaremos soluciones particulares, con un encuadre justo y de tranquilidad鈥.

En este sentido vale destacar la asimetr铆a con la poblaci贸n que alquila, el criterio del l铆mite del 35% de los ingresos debe ser para todos los hogares, no s贸lo aqu茅llos que tuvieron la posibilidad de acceder a un cr茅dito hipotecario. Si los recursos del Estado pueden acompa帽ar econ贸micamente a emprendimientos privados de quienes tienen una propiedad e ingresos por encima de la media, tambi茅n tiene que poder generar programas que acompa帽en econ贸micamente a quienes tienen vulnerado el Derecho Humano y Constitucional a la vivienda digna.

El ministro Jorge Ferraresi tambi茅n afirm贸, respecto a los alquileres que 鈥渆s muy complejo aplicar pol铆ticas p煤blicas sobre un tema en el que las asociaciones de inquilinos hablan de cerca de 4 millones, mientras que en la AFIP s贸lo hay inscriptos 193.000鈥. (En di谩logo con Cr贸nica Anunciada (FM Futurock)).

En este sentido este trabajo ha dejado constancia que los datos de cantidad de poblaci贸n inquilina, no surgen de datos arbitrarios, sino que surgen de la propia Encuesta Permanente de Hogares del INDEC. Si s贸lo hay 193.000 contratos inscriptos en la AFIP, sobre una poblaci贸n demostrada de casi 4.800.000 personas, resulta evidente que la formalidad requerida por la AFIP, es la excepci贸n y no la regla en cuanto a las locaciones.

Por esta raz贸n es necesario que se proteja la vulnerabilidad habitacional de la mayor铆a de las personas que alquilan y no s贸lo de una minor铆a privilegiada que alquila seg煤n el criterio de formalidad incorporado por el Ministerio de Desarrollo Territorial y H谩bitat, mediante las resoluciones 88/2021 (RESOL-2021-88-APN-MDTYH) y 5/2021 (RESOL-2021-5-APN-SDT#MDTYH), que resultan injustamente discriminatorias de la poblaci贸n m谩s vulnerable.

Es necesario adoptar medidas de protecci贸n que disminuyan la crisis econ贸mica y habitacional que padece la poblaci贸n trabajadora que alquila, sin opciones de formalidad. Ya que esta poblaci贸n no tiene la posibilidad de acceder a la vivienda propia, ni de elegir las condiciones al alquilar.